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¿Los Bereberes invadieron Hispania? ¿Quienes eran?

NotaPublicado: 2012 05 05, 6:28
por Historia
Hispania y el norte de África participaban —antes de la supuesta invasión del 711 de un mismo proyecto cultural. El mito de la homogeneidad de ambos lados del Estrecho en el tiempo árabe se cae por su propio peso —fueron rivales políticos y ocasionalmente militares—, no así en el tiempo pre-islámico o postromano.

Cada vez que se dice beréber en los primeros siglos de expansión musulmana, significa simple y llanamente: bárbaro. Deberíamos emplear la palabra bárbaro o nativo en lugar de beréber.

La cuestión es proclamar la duda metódica y romper los pares constituidos por lo beréber-tuareg y lo beréber-imazighen. Cuanto vale para la realidad actual, no tiene por qué valer —de hecho, se opone diametralmente— para realidades de la misma geografía, contemplada unos cuantos siglos antes. Deberíamos —por proseguir con los deberes— respetar aquellas apreciaciones sobre lo beréber con que reconocían su perplejidad los primeros etnógrafos —sociólogos, antropólogos culturales— al estudiar el universo poblacional norteafricano: que, en el norte de África, se llama beréber a todo aquel que no es negro.

De tal suerte, deberíamos decir algo así como Taric entró en la península con tropas constituidas, en su mayor parte, por naturales del norte de África. Es ésta la interpretación de beréber en ese contexto. Porque el exotismo en las crónicas es engañoso: si Taric —palabra cercana a Alaric o Roderic, nombres góticos de reyes visigodos, latinizados como Alarico o Roderico, pero no decimos Tarico para, así, berberizarlo. Si el tal Taric' era beréber según las crónicas, es que era bizantino-visigodo-ex-vándalo. Amalgama norte-africana de la época. Desde luego, hablaba latín tardío preñado de púnico y griego —lo mismo que se hablaba en el sur de Hispania—, no árabe, el idioma que aún no había tenido tiempo de salir de la península Arábiga.

Porque los invasores son bereberes/bárbaros en la terminología de Roma; la aún existente en esos tiempos: Bizancio. Los barbari —plural de barbarus— que en el griego de los bizantinos pasa a ser barbaroi.

¿Por qué es esencial el matiz de homogeneizar ambos lados del Estrecho el día antes de 711? Porque, los mande quien los mande, las tropas que entran en Hispania no son diferenciables de las que ya habitan el territorio hispano. Porque son nativos del norte de África, son parte de cualquiera de los pueblos que ya pasaron por aquí. Desde luego, cristianos; en cualquiera de sus vetas cromáticas de la época: herejes arríanos o donatistas, seguramente.
§ 3. Pero el mal ya está hecho: en su primera versión —al decir que las tropas invasoras eran árabes—, la mentira no se sostiene por la lejanía del único espacio en el que ya se hablaba árabe —península Arábiga— y la ridiculez de plantear la conquista del mundo islámico conocido partiendo de los pocos cientos de recién islamizados que componen la Umma —comunidad de musulmanes— a la muerte del profeta Mahoma. Lo cierto es que, sin duda, no eran tales hombres azules-, el trascendentalismo imazighen o tamazight —es la palabra beréber para decir beréber— plantea una esencia racial y cultural inamovible durante milenios. Pero los imazighen de entonces no eran los únicos bárbaros para Roma. Invasión, sí; una más en la larga lista —vendrán muchas más en el tiempo islámico.

Pero en 711 no puede ser ni islámica ni árabe. Tales realidades —islam y arabidad— aún no han sido constituidas en la plenitud necesaria como para que un estado plantee la invasión de otro. Será sólo a través de esas otras mareas migratorias posteriores como el islam irá cuajando en Al Ándalus.