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ROMA, critica a una civilizacion estatista tipica

Algunos de los mitos historicos y sus posibles relecturas. La Historiografia no es una ciencia exacta. De hecho esta plagada de mitos e intereses nacionales o de poder, tergiversandolo todo.

Nosotros preferimos una vision desde el pueblo, desde la mayoria, no desde las minorias dominantes y militaristas, las que han estado escribiendo la historia hasta hoy.

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ROMA, critica a una civilizacion estatista tipica

Notapor Historia » 2019 06 14, 12:53

En este tema quiero mostrar que Roma fue una civilizacion realmente odiosa, muy semejante a la URSS o la China actual: clasista, patriarcal, dominadora y explotadora de pueblos, llena de espias y apesebrados que protegian a una casta dirigente mafiosa y corrupta, un sistema economico filo-socialista basado en el esclavismo y el robo, el expolio.... que acabo quebrando y hundiendose en sucesivas crisis economicas.

Platon y San Agustin escriben y alaban este tipo de sociedad estratificada en clases cerradas, estatista.
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Re: ROMA, las causas economicas de sus crisis y derrumbe

Notapor Historia » 2019 08 07, 8:55

El Suicidio Financiero de Roma
Más de 2.000 años antes de los rescates y de ayuda social los programas de los Estados Unidos, los antiguos romanos experimentaron con sistemas similares. El gobierno romano habia rescatado instituciones, canceló deudas personales, y gastó enormes sumas de dinero en programas de bienestar. El resultado no era bastante.
Los políticos romanos escogieron ganadores y perdedores, en general, favoreciendo la buenas conexiones políticas – una práctica que es fundamental para el estado de bienestar de los tiempos modernos, también. Como han señalado numerosos autores, estos costosos esfuerzos Robar-a-Pedro-para-Pagar-Pablo fueron factores importantes en la quiebra de la sociedad romana. Inevitablemente llevaron a intervenciones aún más destructivas. Roma no se construyó en un día, como dice el viejo dicho – y se tomó un tiempo para rasgar abajo también. Finalmente, cuando la república se desvaneció en una autocracia imperial, los emperadores intentaron controlar toda la economía.
La condonación de la deuda en la antigua Roma era un tema polémico que fue promulgado en múltiples ocasiones. Uno de los primeros reformadores populistas romanos, el tribuno Licinio Stolo, aprobó una ley que era esencialmente una moratoria de la deuda alrededor de 367 aC, un momento de incertidumbre económica. Los deudores segun la legislación permitieron restar los intereses pagados del capital adeudado si el resto era pagado antes de tres años. Por 352 AC, la situación financiera en Roma seguía siendo sombrío, y el fisco paga muchas deudas privadas en mora adeudados a los prestamistas. Se supuso que los deudores finalmente reembolsarian al estado eventualmente, pero si usted piensa que lo hicieron, entonces es probable que piense Grecia es un buen riesgo de crédito en la actualidad.
En 357 aC, la tasa de interés máxima permitida de los préstamos fueran de aproximadamente el 8%. Diez años más tarde, esto se consideró insuficiente, por lo que los administradores romanos lo bajaron al 4%. Por 342, las sucesivas reducciones aparentemente no lograron aplacar a los deudores o de manera satisfactoria aliviar las tensiones económicas, por los intereses de los préstamos se abolieron por completo. Para sorpresa de nadie, los acreedores comenzaron a negarse a prestar dinero. La ley que prohíbe el interés llegó a ser ignorada por completo en el tiempo.

Hacia 133 AC, el político-viene- Tiberio Graco decidió que las medidas de Licinio no fueron suficientes. Tiberio aprobó una ley que garantiza extensiones de tierras de cultivo libres de propiedad estatal a los pobres. Además, el gobierno financió la construcción de sus nuevas viviendas y la compra de sus herramientas Faming. Se ha estimado que 75.000 familias recibieron tierra libre gracias a esta legislación. Este fue un programa del gobierno que proporciona la tierra de cortesía, la vivienda, e incluso un pequeño negocio, toda probabilidad con cargo a los contribuyentes y despojo de las naciones recién conquistadas. Sin embargo, tan pronto como lo era admisible, muchos colonos agradecidamente vendieron sus granjas y vuelven a la ciudad. Tiberio no vivió para ver a estos beneficiarios rechazar la generosidad romano, debido a que un grupo de senadores lo asesinó en el 133 aC, pero su hermano menor Cayo Graco adoptó el manto populista y profundizó sus reformas.

Tiberio, por cierto, también pasó programa de alimentos de primera subvencionada de Roma, que proporcionó el grano con descuento a muchos ciudadanos. Inicialmente, romanos dedicados al ideal de la autosuficiencia se sorprendieron en el concepto de bienestar mandato, pero en poco tiempo, decenas de miles estaban recibiendo alimentos subvencionados, y no sólo a los necesitados. Cualquier ciudadano romano que estaba de pie en las líneas de grano tenía derecho a recibir asistencia. Un rico cónsul nombrado Pisón, que se oponía al reparto del grano fue descubierto esperando su parte de la comida con descuento. Él indicó que si su riqueza iba a ser redistribuidos tenía la intención de conseguir su parte de cereales.
Por el siglo III dC, el programa de alimentos había sido modificado varias veces. grano de descuento fue reemplazado con el grano totalmente libre, y en su pico, un tercio de Roma aprovechó el programa. Se convirtió en un privilegio hereditario, transmitido de padres a hijos. Otros productos alimenticios, incluyendo el aceite de oliva, carne de cerdo y sal, se incorporan regularmente en el paro. El programa se infló hasta que fue el segundo mayor gasto en el presupuesto imperial, detrás del militar. Eso no pudo servir como una red de protección temporal; al igual que muchos programas de gobierno, se convirtió en la asistencia permanente de un distrito electoral permanente que se sentían derecho/”titulados” a sus beneficios.

En el 88 aC, Roma se había recuperado de la guerra social, un conflicto debilitante con sus antiguos aliados en la península itálica. Una victorioso comandante era un hombre llamado Sila, que ese año se convirtió en cónsul (la posición política superior en los días de la república) y más tarde gobernó como un dictador. Para aliviar la catástrofe económica, Sila cancelado porciones de la deuda privada de los ciudadanos, tal vez hasta un 10 por ciento, dejando a los prestamistas en una posición difícil. También revivió y se aplica una tasa de interés máxima de los préstamos, probablemente similar a la ley de 357 antes de Cristo. La crisis empeoró continuamente, y para hacer frente a la situación en el 86 aC, una medida que fue aprobada bajo el consulado de Cinna y Mario reduce las deudas privadas por otro 75 por ciento.

Menos de dos décadas después de Sila, Catilino, el infame populista radical y enemigo de Cicerón, hizo campaña para el consulado por el perdón total de la deuda. De alguna manera, fue derrotado, probablemente con los banqueros y los romanos que realmente pagado sus deudas se oponen a su candidatura. Su vida terminó poco después en un golpe de estado fallido.
En el 60 aC, el levantamiento del patricio Julio César fue elegido cónsul, y se continuó la política de muchos de sus predecesores populistas con algunas innovaciones propias. Una vez más, Roma se encontraba en medio de una crisis. En este período, los contratistas privados llamados agricultores fiscales recogen impuestos adeudados al Estado. Estos colectores de impuestos serían pujar por contratos de arrendamiento de impuestos y se les permitió mantener cualquier excedente sobre el precio del contrato como medio de pago. En el 59 aC, la industria de los impuestos de agricultura (de granjas) estaba al borde del colapso. César perdonó tanto como un tercio de su deuda con el estado. El rescate del mercado de arrendamiento de impuestos debe haber afectado en gran medida los presupuestos romanos y los contribuyentes quizá incluso, pero el catalizador para la medida de rescate fue que César y su compinche Craso en gran medida había invertido en el sector de forcejeo.
En el año 33 dC, medio siglo después de la caída de la república, el emperador Tiberio se enfrentó a una situación de pánico en la industria bancaria. Él respondió proporcionando un rescate masivo de préstamos sin intereses a los banqueros en un intento de estabilizar el mercado. Más de 80 años después, el emperador Adriano perdonó unilateralmente 225 millones de denarios en impuestos atrasados para muchos romanos, fomentar el resentimiento entre otros que habían pagado con esmero su carga fiscal en su totalidad.
El Emperador Trajano conquistó Dacia (actual Rumania) a principios del siglo II dC, las arcas del Estado inundaciones con el botín. Con este tesoro, que financió un programa social, la Alimenta, que compitió con las instituciones bancarias privadas a través de préstamos a bajo interés para los propietarios de tierras, mientras que el interés se benefició a niños desfavorecidos. Los sucesores de Trajano continuaron esta programa hasta la devaluación del denario, la moneda romana, hacía que el Alimenta desaparecida.
Por el año 301, mientras que el emperador Diocleciano estaba reestructurando el gobierno, el ejército y la economía, que emitió el famoso Edicto de Precios Máximos. Roma se había convertido en un estado totalitario que culpó a muchos de sus problemas económicos en supuestos especuladores codiciosos. El decreto define los precios máximos y los salarios de los bienes y servicios. El no obedecer se castigaba con la muerte. De nuevo, para sorpresa de nadie, muchos vendedores se negaron a vender sus productos a los precios establecidos, y en pocos años, los romanos estaban ignorando el edicto.
enormes programas de ayuda (entitlement) social también se convirtieron en la norma en la antigua Roma. En su apogeo, el gasto estatal más grande era un ejército de 300,000-600,000 legionarios. Los soldados se dieron cuenta de su papel y necesidad en la política romana, y en consecuencia aumentaron sus demandas. Se requieren paquetes de retiro exorbitantes en forma de extensiones gratuitas de tierras de cultivo o grandes bonos de oro equivale a más de una década de su salario. También espera que los bonos enormes y periódicas con el fin de evitar levantamientos.
La experiencia Romana enseña lecciones importantes. A medida que el economista del siglo 20 Howard Kershner dijo, “Cuando un pueblo autónomo confieren a su gobierno el poder de tomar de unos y dar a los demás, el proceso no se detendrá hasta que el último hueso de la última contribuyente es recogido desnudo. “Poner a uno de los medios de vida en las manos de los políticos la compra de votos no compromete sólo uno de independencia personal, pero la integridad financiera de la sociedad. El estado de bienestar, una vez iniciado, es difícil de revertir y nunca termina bien.
Roma cayó a los invasores en el año 476 dC, pero que los bárbaros eran reales es una pregunta abierta. El pueblo romano que apoyaron el estado de bienestar y los políticos que administraban la sociedad debilitada por lo que el Imperio Romano de Occidente cayó como una ciruela madura ese año. Tal vez los verdaderos bárbaros eran los romanos que habían cometido efectivamente un suicidio financiero a cámara lenta.
Anexo: la perdida de los campos cerealisticos del norte de Africa fue un durisimo golpe para el imperio.

La Caida de la Republica[2]:
Durante casi cinco siglos, Res Publica Romana-la- República Romana -concedida sobre el mundo un grado nunca antes vista del respeto de los derechos individuales y el estado de derecho(=Rule of Law: Regulacion de derecho). Cuando expiró la república, el mundo no podría obligar a los logros maravillosos de nuevo en una escala comparable durante mil años.
De forma impresa y desde el podio, me he dirigido a las políticas económicas desastrosas que comieron distancia los signos vitales de la sociedad romana. He hincapié en que no hay personas que han perdido su carácter mantuvieron sus libertades. Pero ¿qué pasa con la república como forma de gobierno, la estructura de la representación, el Senado y las asambleas de elección popular, leyes para la limitación del poder y la protección de la propiedad, y la propia Constitución romana? ¿Esas instituciones antiguas desaparecen bruscamente o fueron erosionadas a través de “táctica del salami”, una rebanada a la vez?
Nos conviene conocer las razones de la República murió. dictum general del filósofo George Santayana famoso nos dice qué debemos conocerlos: “Aquellos que no pueden recordar el pasado están condenados a repetirlo.” Pero hay una urgencia más específico e inmediato para el aprendizaje de los hechos de la desgracia Romano: En maneras misteriosas e inquietantes , los estadounidenses en este mismo momento están viviendo a través de una repetición de la decadencia de Roma republicana.
Hay una sola persona, el derecho interno o intervención extranjera terminó la República en un solo golpe. De hecho, los romanos nunca abolió formalmente la república. Los historiadores difieren en cuanto a cuando la práctica real del republicanismo terminó. Fue cuando el Senado declaró Julio César dictador de por vida en el 44 aC? Fue en el año 27 aC, cuando Octavio asumió el título audaz de “César Augusto”? En cualquier caso, el Senado vivió hasta el colapso del Imperio Romano de Occidente en el 476 dC, aunque después de Augusto, que nunca llegó a ser mucho más que un sello de goma imperial.


Hervir la rana:
La República romana tuvo una muerte de mil cortes. O bien, pedir prestado a otra, conocida parábola: El calor por debajo de la olla en la que se llevó a ebullición la proverbial rana comenzó como un simple destello de una llama, a continuación, se elevó gradualmente hasta que fue demasiado tarde para que la rana se escape. En efecto, por un breve tiempo, disfrutó de un buen baño caliente.
Al igual que la República Americana, la romana nació en violenta revuelta contra la monarquía. “Eso es suficiente de gobierno de un solo hombre arbitraria y caprichosa!” Romanos parecía a declarar al unísono en el 509 aC Rechazando reyes es una cosa sumamente rara en la historia humana. Los romanos se dispersaron poder político por la que se autoriza dos cónsules co-iguales, limitada a un período de un año, y cada uno con un veto sobre los actos de la otra. Ellos crearon un Senado en el que los ex magistrados y miembros de las familias patricias con el servicio civil o militar de largo se sentaba. Establecieron asambleas de elección popular que ganaron el aumento de autoridad e influencia sobre los siglos.
Debido proceso y hábeas corpus vieron su primera práctica muy extendida en la República romana. Las libertades de expresión, de reunión, y el comercio eran pilares del sistema. Todo esto se plasmó en la Constitución romana, que similar a la de los británicos en nuestro día fue escrita pero profundamente arraigado en la costumbre, los precedentes, y el consenso de medio milenio.
la libertad romana y de gobierno republicano, sin duda, fueron socavados por limitaciones en la franquicia y en la institución siempre detestable de la esclavitud. La República romana fue sin duda no es perfecto, pero aún así representa un notable avance para la humanidad, como se podría decir de la Carta Magna o la Declaración de Independencia.
Escritores de los primeros siglos aC y dC resultó útil a la disminución. Polibio predijo que los políticos complacer a las masas, lo que lleva a la ley de la calle de una democracia sin restricciones. La constitución, conjeturó, no podría sobrevivir cuando eso sucedió. Salustio lamentó la erosión de la moral y el carácter y el aumento de la lujuria poder personal. Livio, Plutarco, Catón y expresaron sentimientos similares. Para el momento de su asesinato, Cicerón defendió la República contra los asaltos de los primeros dictadores porque sabía que transformarían de Roma en un despotismo tiránico.
En última instancia, el colapso del orden político de la Roma republicana tiene su origen en tres desarrollos que echaron raíces en el siglo II a, entonces florecido a finales de la primera. Uno de ellos era aventura en el exterior. El segundo fue el estado de bienestar. El tercero fue un sacrificio de las normas constitucionales y el estado de derecho a las demandas de los otros dos.

Aventura extranjera:
En su excelente libro de 2008, los imperios de la Confianza, el historiador Thomas F. Madden argumenta que gran parte del expansionismo de la República romana era de naturaleza defensiva, es decir, los romanos habian acumulado gradualmente un imperio sin ningún diseño real para tener uno. Pero no hay duda de que después de las guerras con Cartago (que termina en la mitad del II aC), los costes de vigilancia de tan vasto territorio de un extremo del Mediterráneo al otro eran inmensos.
Las guerras también dieron excusas a los líderes políticos para espiar y conspirar, para suspender las disposiciones constitucionales en el nombre de emergencias nacionales. Como el poder estaba concentrado en las manos de generales, los soldados colocan cada vez más su lealtad a sus generales por delante de la lealtad al bienestar general. Impuestos se plantearon incluso cuando el botín (y esclavos) a partir de las conquistas de ultramar que se vertieron. Si Roma no se hubiera expandido tanto su complejo militar-industrial podría haber sido mejor domesticado. (YO: eso podria haber sucedido cuando estaba siendo reducido, no?)
Dado que tanto el poder y la bolsa del gobierno central crecieron, una larga serie de conflictos civiles surgió. Las facciones se enfrentaron entre sí para obtener el control de la maquinaria del Estado. Funcionarios de arañar las restricciones sobre el poder. Cada vez más, se ignoran o se fijan excepciones a los límites del mandato. Se emitieron decretos, equivalentes a “órdenes ejecutivas” de hoy de presidente o de las nuevas regulaciones de la burocracia, sin consideración de las asambleas representativas. La guerra, como Randolph Bourne señalaría siglos más tarde, es de hecho “la salud del Estado”.
Los conflictos extranjeros producen otro efecto perjudicial en casa. Muchos campesinos vieron sus tierras devastadas mientras estaban fuera en guerra durante largos períodos de tiempo. Y si todavía ellos poseían a su regreso, se encontraron con que tenían que competir con la mano de obra barata de los esclavos capturados en la guerra y poner a trabajar por los terratenientes ricos con conexiones políticas.
Si los romanos por el primer siglo aC Todavía se preocupaba por la institución de un gobierno limitado, representante, número de ellos aumentando simplemente podría ser sobornado para subsidios de cumplimiento usando.




anexo:

Roma tenía una economía, al principio aristocrática y después imperialista.
En el momento del Imperio, muchos de los medios de producción por temporadas pasan incluso a administrarse militarmente, especialmente en los terrenos conquistados.
Pero en general, las que administraban en Roma los medios de producción eran oligarquías trabajadoras. Todo lo que estas oligarquías trabajadoras hacían, especialmente el campesinado, que era muy fuerte y muy bien visto, y de él surgían la mayoría de los próceres y patricios, era hecho con miras a "salvarse el culo" a sí mismas.
Roma era una sociedad piramidal (militar) en la que convenía mantener a los de abajo para que no se cayeran los de arriba, y se hacía en cada momento lo que el que mandaba creía que estaba mejor hecho, a la prueba-ensayo para tener tranquila a la gente. No había una planificación construida en base a protocolos de actuación como imponen hoy las ideologías políticas, simplemente porque éstas no existían.
No podemos hablar de socialismo si hoy se hace esto porque conviene pero mañana se planifica otra cosa. Es como decir que eres católico porque hoy has ido a misa porque te convenía (y además no sabes ni qué es la misa).
Y todos actuaban más por libre. El que vendía más era rico, y el que no vendía nada era pobre, así de simple. Como en cualquier sociedad de la época, la gente necesitaba algo en lo que entretenerse y de lo que sobrevivir, y por eso Roma conquista. Y además había una visión de la vida hoy casi perdida, porque el tiempo y la vida tenían un valor muy diferente al de hoy. Para llegar de cualquier sitio a otro empleabas una gran parte de tu vida, y además la distancia entre la vida y la muerte era mucho más tenue; se vivía mucho más cerca de ésta (no había los adelantos médicos de hoy), y por tanto fallecer no era la misma "tragedia" que es hoy. Conquistar era en aquellos grupos humanos un modo considerado honroso de pasar por el breve y frágil trago de la vida. Pero no solo Roma: todos los demás hacían lo mismo.
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Re: ROMA, critica a una civilizacion estatista tipica

Notapor Historia » 2019 08 07, 9:10

https://www.labrujulaverde.com/2018/11/las-ultimas-batallas-del-imperio-romano-de-occidente/amp?fbclid=IwAR3_yzWo1ejsAFC01YY-UP_sGvVuejfOPC1VKDZUGYWiJnbnkts5J9HQ2q8

Historiográficamente se considera el año 476 d.C. como el del final del Imperio Romano de Occidente, siendo su último emperador Rómulo Augústulo. No fue algo que ocurriera de pronto sino como resultado de un proceso evolutivo iniciado siglos atrás, a lo largo del cual Roma sufrió un debilitamiento progresivo por múltiples razones, unas exteriores y otras interiores, unas generales y otras específicas. Y si bien las legiones no fueron ajenas a esos cambios, se esforzaron en defender aquella agónica luz de civilización hasta el último momento protagonizando lo que podemos considerar sus últimas batallas.

Desde la segunda mitad del siglo IV se había ido formando un nuevo sistema de relaciones que se basaba en la economía cerrada rural, en una villa casi independiente muy distinta al antiguo latifundio esclavista y que constituía el primer paso hacia una nueva figura, la del feudo. Eso tuvo efectos en el colonato (la esclavitud tendió a desaparecer al costar más de lo que producía), cuyos integrantes, de clase media y baja, solían ejercer una gran movilidad para evitar los tributos y encontraron en esos miniestados una buena forma de esquivar a los recaudadores imperiales.
Rómulo Augústulo renuncia a la corona imperial en favor de Odoacro/Imagen: dominio público en Wikimedia Commons

Para evitarlo, el estado dictó medidas que los vinculaban a la tierra, lo que repercutió en una transformación de las ciudades, que pasaron a fortificarse en detrimento del comercio y la caída de éste arrastró el esclavismo porque, al no haber mercado para los productos, costaba más de lo que producía. A su vez, ello frenó la actividad monetaria en favor del pago en especie; esto último se extendió a los soldados, que, salvo los de cierto rango, pasaron a recibir parte del salario en bienes. De hecho, también ellos quedaron asimilados a una relación de servidumbre, sobre todo en las zonas fronterizas, originando unidades privadas (generalmente montadas, llamadas bucelarios).

El ejército tampoco pudo sustraerse a reformas, dando entrada en sus filas a los bárbaros, especialmente en el limes, lo que implicaba dos cosas: por un lado se difuminaba la diferencia entre tropas fronterizas y población local; por otro, los encargados de defender el imperio de amenazas exteriores no veían a éstas como tales y, de hecho, a menudo los forasteros terminaban recibiendo licencia para instalarse en territorio imperial bajo la fórmula del foedus. Así las cosas, los legionarios tardorromanos estaban sujetos a sus mandos por relaciones de servidumbre, lo que los acercaba más al mundo medieval que al clásico y limitaba tanto una defensa coordinada como los recursos disponibles.
Las principales invasiones bárbaras/Imagen: MapMaster en Wikimedia Commons

También habían experimentado cambios en su equipamiento, germanizándolo: se impusieron el casco segmentado sobre la gálea, la cota de malla sobre la coraza de placas, el escudo circular u ovalado sobre el de teja, la spatha sobre el gladius y la lanza larga sobre el pilum, esto último acorde con la recuperación de la formación en falange. Fueron adaptaciones que, pese a lo que se cree, no redujeron ni su operatividad ni su eficacia y sólo al final ya el ejército empezó a verse desbordado, a menudo minado por la propia inestabilidad del imperio, envuelto en guerras internas, y la insuficiencia de fondos, resultado de lo descrito antes, que impedía disponer de los reemplazos adecuados.

Aún así, el ejército romano siguió fajándose hasta tener su canto del cisne en una serie de batallas que jalonaron esos últimos años. No se pueden reseñar todas, obviamente, así que veamos sucintamente las más destacadas del siglo V d.C.
Soldados romanos bajoimperiales/Imagen: Pinterest
Campos Cataláunicos (451 d.C.)

A Flavio Aecio suele llamársele el último romano y, desde luego, se le puede considerar el pilar sobre el que se sostuvo el Imperio Romano de Occidente en su etapa final. Era un genio militar que había empezado a destacar en el 427, con una campaña de dos años por la Galia que puso coto a la creciente importancia de francos y visigodos. Por entonces sólo tenía treinta y un años pero sus victorias en Arelate (Arlés) y Narbona le supusieron ganar el cargo de magister militum, siguiendo después su imbatibilidad en otros lugares.

Su lista de enemigos derrotados incluye hunos, burgundios, francos, vándalos y visigodos. Pero también adversarios romanos. Por ejemplo, el general Bonifacio, con quien se disputaba el favor de Gala Placidia, madre (y regente) del futuro Valentiniano III terminando en guerra civil. La ganó, claro, convirtiéndose en el hombre fuerte de Roma y mano derecha del emperador durante las siguientes dos décadas. Y en ese tiempo se adjudicó uno de sus triunfos más sonados: el que le enfrentó a los hunos en los Campos Cataláunicos (actual Chalons).
Caballería visigoda en los Campos Cataláunicos (Peter Dennis)/Imagen: Warspot

Al frente de una alianza con el visigodo Teodorico I y otros pueblos (francos, alanos y burgundios), sus tropas salieron al encuentro de las de Atila en la Galia, territorio del que éste pretendía apoderarse tras saquear varias de sus ciudades. Los hunos tampoco estaban solos, ya que les acompañaban fuerzas de reinos vasallos como los ostrogodos, los hérulos, etc. Fue, pues, un choque a gran escala que, aunque en realidad terminó en tablas, se suele considerar victoria romana porque supuso la retirada de los hunos… aunque con ello cambiarían de objetivo e invadirían Italia. Aecio, por cierto, murió de éxito: a Valentiniano le pareció que se había vuelto demasiado poderoso y mandó asesinarlo tres años después; el emperador también fue fulminado doce meses más tarde mientras su guardia, formada por leales a Aecio, no movía un dedo por impedirlo.
Orleans (463 d.C.)

Resulta curioso que los saqueos de Roma por los bárbaros en los años 405 y 455 se hicieran prácticamente sin necesidad de haberla derrotado previamente en batalla. En cualquier caso el nuevo emperador, Avito, decidió evitar nuevas sorpresas negociando con los visigodos, pues al fin y al cabo su rey, Teodorico II, le había ayudado a subir al trono. Sin embargo, ni él ni su política de apaciguamiento fueron populares y terminó depuesto por el general Mayoriano, que ocupó su lugar hasta que él mismo acabó asesinado por Flavio Ricimero, el hombre fuerte de Roma, que puso en su lugar a Libio Severo (él no podía autoproclamarse por ser germano de origen).
Europa occidental en el siglo V d.C/Imagen: Rowanwindwhistler en Wikimedia Commons

Ricimero, del que ya hablamos en otro artículo, se encontró con la oposición de un antiguo protegido de Mayoriano, el general Egidio, quien no reconoció a Severo y se proclamó independiente en el norte de la Galia -de la que era magister militum– apoyado por los francos, amenazando con marchar sobre Roma. Hábilmente, Ricimero se las arregló para que Teodorico II le saliera al paso abriéndole la posibilidad de extender el reino visigodo más allá del Loira. El choque se produjo en Orleans, ignorándose el tamaño de las fuerzas de los contendientes, el número de bajas registrado y cómo fue el desarrollo de la batalla. Pero los visigodos fueron derrotados y su jefe, Federico, hermano de Teodorico, perdió la vida.
Batalla naval de Cartago (468 d.C.)

Los vándalos abandonaron la Península Ibérica en el 429, cuando el emperador se la entregó a los visigodos como foederati (como antes a ellos) y se instalaron en las actuales Tánger y Ceuta, expandiéndose luego por el norte de Africa y estableciendo la capital de su nuevo reino en Cartago. En el 468, harto de sus razias, el emperador Mayoriano había llevado a cabo una operación de castigo contra ellos que se dirimió en la batalla de Cartagena, terminando con un desastre naval para la flota romana. Treinta y nueve años después, el emperador oriental León I decidió solucionar el problema con una invasión que, de paso, vengaría el saqueo de Roma que hizo el rey vándalo Genserico en el 455.

Para ello reunió una flota fabulosa, compuesta por algo más de un millar de naves en las que embarcó a diez mil soldados al mando de su cuñado, el dux Basilisco. Contaba con la colaboración del emperador occidental Artemio y del general Marcelino, que gobernaba la provincia de Iliria. Este último cumplió su misión de conquistar Cerdeña y Libia, uniendo luego sus fuerzas a las de Basilisco para avanzar sobre Cartago y enviar un ultimátum a Genserico. El caudillo vándalo pidió tiempo para negociar las condiciones y así pudo tomar por sorpresa a los atacantes, enviándoles docenas de brulotes (barcos en llamas llenos de materiales combustibles) que provocaron una catástrofe en la flota invasora, haciéndole perder la mitad de sus efectivos.
Genserico durante el saqueo de Roma (Karl Briullov)/Imagen: dominio público en Wikimedia Commons

La victoria de Genserico provocó unos, para él, sorprendentes, sospechadas y bienvenidas consecuencias: fieles a su época, los derrotados líderes romanos se dedicaron a exterminarse entre sí; sólo se salvó Basilisco pero fue desterrado.
Soissons (486 d.C.)

La Galia volvió a ser escenario de una batalla en esa época, esta vez entre los antiguos aliados romanos y francos. El sucesor de Egidio, Afranio Siagrio, gobernaba como dux aquel territorio independizado con capital en Novidunum (actual Soissons) que se extendía entre los ríos Mosa y Loira, pero los francos salios (de la zona del Rin, actuales Países Bajos y Alemania), dirigidos por Clodoveo I, estaban en plena expansión hacia el oeste y no iban a detenerse por lo que ya era el último retazo de poder de Roma (Rómulo Augústulo había sido depuesto por el caudillo hérulo Odoacro en el año 476).

Clodoveo logró reunir a diversos pueblos francos y en un alarde de jactancia puso como punto de confluencia la ciudad de Soissons. Luego se demostró que no era petulancia sino realidad: Siagrio, vencido, tuvo que escapar a galope y pedir protección a los visigodos de Alarico II… que no olvidaban que su padre los había aplastado dos décadas antes. Y si lo olvidaron, Clodoveo se encargó de advertirles que el Reino de Tolosa podría ser su siguiente objetivo, así que Siagrio y su corte fueron ejecutados. El Imperio Romano desapareció también de la Galia, naciendo a cambio el Reino Franco.
Siagrio cautivo ante Clodoveo/Imagen: dominio público en Wikimedia Commons
Monte Badon (490-517 d.C.)

Mons Badonicus era el nombre de un monte de localización indeterminada aunque situado en Britania. Allí, en una fecha inconcreta, se libró una batalla entre fuerzas britano-romanas e incursores anglosajones de los que apenas hay datos, salvo que procedían del norte. De hecho, como es frecuente en esa época y lugar, todo es muy oscuro y sólo la obra De Excidio et Conquestu Britanniae (Sobre la ruina y conquista de Britania), del clérigo autóctono Gildas, arroja una pequeña luz sin concretar demasiado (si bien el ser coetáneo de los hechos le concede cierta credibilidad). Tampoco aquí sabemos cuántas fuerzas hubo en liza pero sí que los defensores eran el último resto romano en la isla después de que Constantino III ordenara abandonarla a principios del siglo V.

Según Gildas, el mando supremo del ejército recaía en Ambrosio Aureliano, un general aristócrata y cristiano al que a menudo se ha identificado como el personaje que originó la leyenda del rey Arturo y cuya historicidad está confirmada por otras fuentes, caso de la Historia Britonum. Ignoramos si Aureliano lideró personalmente a las tropas en la batalla o delegó en algún subordinado; sí sabemos que los sajones meridionales de Aelle de Sussex (fundador del reino homónimo) se enfrentaron a varias cohortes atrincheradas en el monte Badon y a un contingente de caballería sármata. Sorprendentemente, dada su inferioridad numérica, triunfaron los segundos, deteniendo las incursiones sajonas por un tiempo.
La batalla del monte Badon/Imagen: Pinterest

Fuentes: Historia de Roma (Sergei Ivanovich Kovaliov)/La caída del Imperio Romano. Las causas militares (Arther Ferrill)/En el final de Roma (ca. 455-480). La solución intelectual (Santiago Castellanos)/Generalissimos of the Western Roman Empire (John M. O’Flynn)/Late Roman Warlords (Penny MacGeorge)/De Excidio et Conquestu Britanniae (Gildas)/Late Roman Army (Pat Southern y Karen R. Dixon).
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