Foro sobre historia disidente de la Version Oficial y foro sobre neoruralidad y la Revolucion Integral inspirada en los estudios de Felix Rodrigo Mora.

5. Inicio del fenómeno 711 II. La caida de los Godos

¿Cómo pasamos del catolicismo al islam?. ¿Eramos realmente catolicos en Hispania, como ha dicho siempre la version oficial?.

5. Inicio del fenómeno 711 II. La caida de los Godos

Notapor 711 » 2010 05 04, 12:18

Resumen



La caída del estado teocrático

... … la propia actuación de Constantino a lo largo de su vida. Convocó el Concilio de Nicea y favoreció en las discusiones a sus amigos los obispos romanos en contra de los orientales, partidarios de Arrio. Mas lo hizo —y aquí el gran error en que se suele incurrir— no por convicción teológica, sino por conveniencia propia; pues se consideraba del catolicismo el pontífice supremo, del mismo modo que lo era del paganismo.
…, la simbiosis entre los poderes temporales y espirituales no logró constituirse de manera efectiva hasta 521, en que Justiniano hecho cónsul tomó medidas enérgicas para restablecer la ortodoxia en su gran imperio. Su programa político fue imitado por Occidente. Los más celosos de sus discípulos fueron Recaredo y Carlomagno. En otras palabras, en la competición que dividía a los monoteístas, se esforzaron los trinitarios hispanos en organizar un Estado teocrático, cuyo modelo como en las demás normas de ¡a vida, lo era el Imperio Bizantino.
., cuando no logra sus fines el sacerdote con su predicación, pues entonces los impone el príncipe con el terror de su autoridad280. ,,,…
era Isidoro de Sevilla un gran intelectual, pero un pésimo político. … era menester que en .. Se dictaminó en el papel, en las actas del III Concilio de Toledo, que los españoles y los godos, todos se habían convertido al trinitarismo romano, dejando de ser arrianos. Por este acto insensato nacía el Estado teocrático hispano con una tara congénita. .Ante la rapacidad y abusos de los obispos, Chindasvinto y Recesvinto se esforzaron por mitigar la situación «tratando de privar a los romanos de prácticamente todo su poder político, ejecutivo y religioso». . contra de los obispos. De aquí sus recriminaciones en el XI Concilio toledano acusando sin nombrarlo a Recesvinto de la ruina de la Iglesia por no haberles reunido en dieciocho años. Escarmentados sin duda con lo ocurrido con estos dos príncipes trataron los prelados de intervenir de modo mucho más activo, si no lo habían hecho anteriormente, en la elección del rey, de tal suerte que se convirtiera en un juguete entre sus manos. Sea lo que fuere, se nombró en 672, muerto Recesvinto, a un anciano … rehusó Vamba el cargo por razón de su edad avanzada. Pero debía de ser la situación política apremiante o la tramoya urdida de tal suerte (¿acaso no existía un candidato de recambio?), que los ruegos se volvieron amenazas. Nos cuenta Julián en su crónica que uno de los duces amenazó a Vamba con matarlo, si no aceptaba el cargo. El designio, si existió, quedó frustrado. Vamba demostró poseer unas energías descomunales y entre otras cosas ¡o escándalo! descapirotó a los del báculo de muchos de sus privilegios, financieros por lo demás; lo que más dolía. En vista de ello se tramó una conspiración y se destituyó al rey de modo harto pintoresco, pero acto, desde nuestra actual perspectiva, que apuntaba sencillamente al principio del fin.
..le hizo Ervigio cortar la cabellera y revestir con hábitos monacales, como era costumbre hacer con los moribundos. De este modo, al despertar se encontró nuestro hombre en la imposibilidad de seguir reinando.
Exigían las costumbres visigodas que el rey fuera de raza germana. lo que se demostraba con la ostentación de una larga melena; y, por otra parte, existía un canon, el XVII, promulgado por el VI Concilio toledano, según el cual nadie podía ser elegido rey si anteriormente babia sido «tonsurado bajo el hábito religioso». La aparición de Vamba ante varios testigos, tonsurado y revestido con el sayo monacal, era suficiente para descalificarle. No podía seguir reinando. … la conspiración había sido muy bien preparada—, es proclamado rey Ervigio por la … Se prestaban los obispos a los caprichos más extravagantes de Ervigio, pero a cambio obtuvieron «una política de grandes concesiones, quizá de sometimiento total a la nobleza y a los obispos. Parece como si hubiera tenido que pagar un alto precio por ser reconocido rey; el precio fue exigido basta el final» (Thompson). La minoría cristiana que tenía el poder hacia lo que le venía en gana, mas a costa de su descrédito que aumentaba más y más en la nación. … Establecido en 587 con la abjuración de Recaredo, se disolvía el Estado teocrático godo-cristiano en la corrupción, el desprecio y el odio general.


Los acontecimientos precursores de la guerra civil

La política de los reyes godos, desde la abjuración de Recaredo, era la expresión de una minoría religiosa y laica que en realidad detentaba el poder. Nombraba al sucesor del monarca difunto, intervenía en la legislación de los concilios y muchas veces destituía al soberano que no le gustaba. Pues el historiador no debe dejarse extraviar por las crónicas muchas veces centradas en unos pocos personajes principales. Los documentos que han llegado hasta nosotros, sobre todo las actas conciliares, nos enseñan la existencia de esta minoría, la vitalidad y la importancia de su acción. La idea dominante que la alentaba era el cristianismo trinitario. Pero no debe el lector dejarse impresionar por los acontecimientos ocurridos en los tiempos modernos. En aquella ¿poca, los verdaderos cristianos eran una minoría escasísima…. Si entonces hubiera sido España una nación verdaderamente cristiana, como se ha dicho con demasiado optimismo, los cristianos se hubieran defendido contra el musulmanes en el caso de haber habido una invasión, o se hubieran opuesto a la subversión; lo que no hicieron en ninguno de los dos casos.
Como ocurre siempre, no supo esta minoría adaptarse a las necesidades de los tiempos. Quería conservar sus privilegios de poderes y de riquezas... y al mismo tiempo imponer a la nación su ideología; … a medida que transcurrían los años aumentaba el foso que separaba la clase dirigente del pueblo.
la política de los Sisebuto, Chindasvinto y Recesvinto, no tuviera otro objeto que oponerse a la excesiva vitalidad política de las provincias, por demás independientes. Enseña el panorama histórico de la Edad Media que en vez de aminorarse este proceso, se aceleró. Mas, en lo que nos importa ahora, es posible que este programa más o menos intentado por los reyes godos ensanchase aún más el foso que les separaba de la mayoría de la nación.
También intervino la política de vía estrecha: La persecución contra los que eran «indiferentes a los dogmas», en los cuales sobresalían los judíos como cabeza visible de la opinión unitaria, la imposición de una moral rígida contraria a las costumbres ancestrales, que se ordenaba en las actas conciliares, pero que no alcanzaba a los príncipes de la Iglesia en sus conductas personales: los abusos de toda clase, los normales en cualquier sociedad y los anormales, como la legislación especial sobre la esclavitud que mantenía un enjambre de desgraciados encadenados, pero que aprovechaban la primera oportunidad para desmandarse por la península; las exacciones fiscales; la degradación del ejército que acabó por componerse de siervos y de esclavos...etcétera. … En cuando Egica fue nombrado .. a algo oscuro y extraño que ocurre en el país: «... así juzgo que conocen vuestras paternidades los males que afligen a la tierra y las heridas que la aquejan a través de los diversos tiempos». No se trata de un alarde retórico porque a renglón seguido vuelve el orador a insistir sobre el tema: «Además, porque tenemos por cierto que 1a tierra padece tales ruinas y molestias por el desprecio de los preceptos divinos...». Se refiere con estas palabras Ervigio a las sequías que nos han apuntado los cronistas del siglo X. …El calor y la sequía son seguidos de tiempos fríos y de inundaciones. En el XIV Concilio toledano, en 684, son los obispos los que se quejan por no haber podido reunirse «por una serie de obstáculos». Inclemente estaba el tiempo y la reunión, cosa insólita, tenía lugar en el invierno, cuando estaba recomendada la celebración de los concilios en la primavera287. Pues, «toda la tierra en lo más duro del invierno estaba cubierta por grandes nevadas y un frío glacial».
Ahora bien, en 693, cuando en el XVI Concilio toledano se dirige Egica a los obispos, ya no se trata ¿e disimulos retóricos, ni de referencias a temporales. Existe en España un estado de desórdenes y de anarquía que no se esfuerza el rey en disfrazar: «Sabe muy bien, beatísimos padres,, la sublimidad gloriosa de nuestra serenidad, que para la convocación de los concilios constituyen un obstáculo las calamidades de este siglo inseguro...». …. Nos confirman las obras de Valerio del Bierzo l…la violencia que imperaba en Galicia. . Desde entonces empieza el cisma en tierras hispánicas. . … logró el cristianismo trinitario implantarse en ciertas regiones de Occidente. Atrasadas las unas en su evolución cultural, arruinadas las otras por la caída de Roma y otras circunstancias, estaban sometidas a una bárbara dominación. …, .. La política seguida por los sucesores romanos de San Pedro fue causa de la ruptura con Bizancio y más tarde de la independencia de la Iglesia griega. …
Con unanimidad rara vez lograda en la apreciación de un hecho histórico, habían reconocido los historiadores la crisis del cristianismo en la sociedad hispano-goda. …
. es fácil distinguir la existencia de dos tradiciones: la que le era favorable porque había sido conservada por los partidarios del unitarismo, premusulmán; la de los vencidos, los adheridos al cristianismo romano. De ahí la diversidad de los textos, según que sus autores pertenecieran a uno u otro bando en oposición.
. Así lo describe el Moro Rasis: «Vitiza fué mui buen Rey et mui derechero et mantovo todas las cosas que prometió a sus Pueblos et fizoles más merced que nunca rey de los Godos fizo en España... el vivieron en España en su tiempo en paz, el en justicia el en placer, et havían cumplimiento en todas las cosas que havían menester el reynó quince años et murió en Toledo et soterráronlo mui honradamente en la Yglesia de Santa Leocadia, el fasta en su tiempo nunca murió rey que tan mengua ficiera, tam bien a pobres como a ricos. Dios le de buen Paraíso»288. … El uso del latín o del árabe no determina por sí solo la continuidad de una tradición diferente. A principios del siglo VIII y por mucho tiempo, los documentos de toda clase estaban escritos en latín. No los conocemos, pero nos consta que el árabe no empezó a escribirse en España hasta la segunda mitad del siglo IX. Poco a poco se convirtió en el único vehículo de los unitarios que anteriormente habían empleado el latín. …. la Crónica latina anónima que nos retransmite un ambiente diferente de los otros manuscritos latinos más reaccionarios. En ella no aparece Vitiza como un monstruo, ni como el responsable de la ruina de España. …
estaba España dividida en dos bandos, opuestos e irreductibles, …
el hecho de una política favorable de Vitiza a favor de los unitarios.
Había … su padre Egica había diezmado la aristocracia goda, …
las circunstancias climáticas habían destrozado la estructura social sobre la cual había descansado el Estado cristiano-godo.

No se deben olvidar los verdaderos elementos del drama. No era sólo la debilidad de la minoría cristiana la responsable de la catástrofe final, ni la alocada intervención de los obispos en los concilios y en la política del reino, ni su testarudez en buscarse enemigos en gentes que sólo deseaban vivir en paz, como los judíos, o como aquellos que conservaban aún una concepción mis bien pagana de la existencia, ni los abusos del poder, ni la existencia de una esclavitud acrecentada por la rapacidad de los unos y de los otros; sabemos que la península estaba sometida a los efectos de la -pulsación. Así se explicaba cómo los materiales reunidos se habían vuelto más y más inflamables. A la menor chispa ardería el país como una antorcha.
.….. Para los intelectuales medievales, generalmente monjes, eran estas asambleas los acontecimientos mis importantes de la época cuya historia relataban. Por esto se cuidaron muy mucho de que se copiaran las actas de las mismas, que han llegado hasta nosotros en varios manuscritos. ,,,, La desaparición de los cánones de este concilio reunido en vísperas de la tremenda contienda religiosa que se iba a desencadenar, no debe interpretarse como el resultado de un caso fortuito. Ha sido deliberada esta desaparición. …., referencias a las mismas nos han alcanzado. Algunas frases de las crónicas latinas no dejan lugar a duda acerca de la procedencia de los hechos relatados. Así nos asegura la de Alfonso III: Episcopis, presbyteris et diaconis uxores habere proecepit. «Ordenó a los obispos, a los sacerdotes y a los diáconos que tuvieran mujeres.» Naturalmente la orden es dada por Vitiza, pero el plural no da lugar a dudas. Confirma esta frase la anteriormente citada por la que se induce que introdujo el rey la poligamia en la nación. Por esto añade el texto: «los reyes y los eclesiásticos han abandonado la ley del Señor». ¿No seria una alusión a los cánones del XVIII Concilio toledano? Leyes tan importantes, tratándose de eclesiásticos eran promulgadas en estas reuniones de modo exclusivo. Por otra parte, no era un acto personal de Vitiza, pues en el 702 reinaban padre e hijo, tegni concordante. Numerosos han sido los historiadores que han visto en este texto una alusión al concilio.
De acuerdo con el contexto histórico existía entonces una opinión favorable a estas prácticas que pertenecían o no eran contrarias al cristianismo primitivo; pues los judíos según la ley eran polígamos y los apóstoles eran judíos y casados. Por otra parte, existen serias razones, como lo apreciaremos más adelante, para suponer que este criterio polígamo si no fue defendido —no puede afirmarse documentalmente— tampoco fue combatido por el arrianismo. De tal suerte—y así lo iban a demostrar los acontecimientos posteriores— que las comarcas en donde prosperó el arrianismo han sido tierras polígamas que más tarde se adhirieron al Islam. Así ocurrió en España, por lo cual ha debido existir una opinión favorable en tiempos muy anteriores al enraizamiento de la civilización árabe.
No es temerario suponer que en el principio del siglo VIII … la división de opinión había alcanzado al alto clero hispano. …obispos renegados, como don Opas, se habían pasado al bando de los hijos de Vitiza, que era el de los revolucionarios, y habían desempeñado un papel predominante. … .. . el ideario teológico fue el sustrato de la revolución y de las luchas fratricidas.

La guerra civil

Con los primeros años del siglo VIII … a la muerte de Vitiza los ortodoxos trinitarios … Trataron desesperadamente de recuperar el poder, a fin de reanudar la política que habían abandonado Egica y su hijo. … Vitiza había fallecido en el año 708 o 709 ... Los aristócratas godos que pertenecían en su mayoría al bando de los trinitarios, ayudados por los obispos ortodoxos, aprovecharon la situación para rebelarse. Suscitaron la reacción general de la masa del pueblo que les era hostil. Consecuencia: general fue el desorden. … Jamás estas reacciones habían tenido en España tal envergadura como a la muerte de Vitiza. … una conflagración gigantesca. Duraría unos sesenta anos.
«Estando así la tierra sin rey en tal división que non se podrían acordar los unos con los otros comenzaron de haber entre sí bandos y muchas peleas et matábanse de mui mala manera, ... et por razón non quedó villa en toda España que se non alzase et se non ficiesen mal los unos a los otros, ansi como si fuesen enemigos mortales, ca ellos se mataban unos a otros et se robaban et captivaban como si de siempre acá fuesen enemigos...»290.
Inexplicable, si no se entienden las divisiones ideológicas que oponían a los españoles los unos contra los otros. Y tan era así que la guerra civil entonces empezada conducía nada menos que a una completa transformación de la sociedad.
Se impone entonces una observación: Como el partido que nombra a Roderico pertenecía sin duda alguna a la ortodoxia trinitaria romana, se debe concluir que sus adversarios, los partidarios de los hijos de Vitiza, correspondían a la ideología opuesta; lo que en sentido amplio hemos llamado el sincretismo arriano. Confirma esta suposición de una parte, el papel desempeñado por Roderico, y de otra, la intervención del obispo Opas según la refiere la tradición cristiana. A partir de este momento el movimiento unitario sigue un proceso acelerado.
. «Por encima de ellos nombraron rey a Roderico los godos», asegura el monje de Moissac. .Como los godos formaban una minoría bastante descompuesta, para- hacerse obedecer tenía Roderico que guerrear contra todo el reino sublevado291.
Se limitaba el poder de Roderico a Toledo y a sus aledaños. Cada región natural se declaró más o menos independiente. Eran favorables en su mayoría a los hijos de Vitiza, no sólo porque el ambiente unitario era dominante en la nación, sino porque sus gobernadores habían sido nombrados por el rey difunto y serían por lo tanto partidarios de sus hijos y de lo que representaban. Sabemos que Rechesindo, el tutor de los hijos de Vitiza, tenía el mando de la Bética. En Levante se mantuvo mucho tiempo Teodomiro independiente como un verdadero virrey292. Achila, el hijo mayor de Vitiza, gobernó la Tarraconense y la Narbonense, en cuyas ciudades acuiió monedas con su nombre293. Con la ausencia de un poder central poderoso, se independizaban los compartimientos estancos de la península.
Desde Toledo bajó Roderico hacia la Bética para expulsar de allí a los partidarios de los hijos de Vitiza. Era la provincia más rica de España. El que la dominaba tenía en sus manos un triunfo importante. ¿Conservaba allí amigos? Asegura la tradición cristiana que había sido anteriormente gobernador de la misma.. Era la Bética —y lo fue hasta los tiempos modernos— la región más progresiva de Occidente. Poseía una herencia cultural considerable, recibida de la civilización romana y últimamente acrecentada por sus relaciones con el Imperio Bizantino. .. Tuvo la ilusión de conseguir con una victoria decisiva un impacto determinante sobre la opinión pública general, que le ahorraría trabajos secundarios.
Como muchos militares desprovistos de juicio crítico no había apreciado en su justo valor las fuerzas del adversario y había con exceso estimado las suyas. En realidad, todo el mundo le era contrario. Un tanto consiguió con un golpe de audacia. En una escaramuza logró matar a Rechesindo. Pudo entonces entrar en Sevilla sin mayores tropiezos. Mas se encontró allí con otro personaje de mayor calibre y otras ínfulas, don Opas, arzobispo de la ciudad, de quien la tradición nos asegura que era hermano o próximo pariente del rey Vitiza.
Han acumulado la leyenda y el despecho tales extravagancias sobre este personaje que las mayores incoherencias se translucen en los textos más autoridades. Unánime es la tradición, de origen cristiano o unitario: El arzobispo de Sevilla ha ayudado a los árabes a conquistar España. Durante lo más reñido de la batalla de Guadalete, la que según la historia clásica permite la invasión de la península, abandona con sus tropas el bando de Roderico en cuyo frente estaba colocado para pasar al enemigo y ser causa del desastre. Según otros autores, realiza la traición un lugarteniente del godo llamado Sisebuto. Si se da fe a la crónica de Alfonso III, dirige don Opas el ejército de un príncipe árabe, Al Kamah, por más señas, contra las fuerzas de don Pelayo que se ha atrincherado en las montañas de Asturias para emprender una reconquista ¡ que durará ocho siglos! Sin altavoz, pues sin duda la tenía potente, le recita el arzobispo un larguísimo discurso para convencerle de rendirse a los caldeos mahometanos. Pero, gracias a la. intervención de la Virgen que deshace la magia producida por la palabra del arzobispo, es destruido el gigantesco ejército de los sarracenos294.
La gran mayoría de los historiadores estaban en ello de acuerdo. Si había sido España invadida y sojuzgada, era el arzobispo de Sevilla uno de los responsables. Con otras palabras, España se había convertido en musulmana por obra de una de sus más importantes autoridades eclesiásticas. En realidad, el hecho era cierto; mas los autores antiguos lo concebían de modo harto simplista: Así había ocurrido porque el arzobispo era sencillamente ¡un hijo de Satanás!

Si se aceptan las concepciones de la historia clásica, resulta incomprensible la actuación de este personaje. Bastante inverosímil era ya que hubieran introducido los mismos españoles a los invasores en su propio país, como se ha dicho por una mala interpretación de los textos que analizaremos más adelante. Más extraordinario aún que fuera debido al dolo de un príncipe de la Iglesia. Por el contrario, si de acuerdo con nuestras tesis no ha habido invasión y si en la competición de ideas religiosas ha dirigido este eclesiástico un movimiento de ideas que más tarde se ha considerado como anticristiano, todo se explica. Adherido al sincretismo arriano o por lo menos enemigo de la política teocrática emprendida por los obispos, ha intervenido en favor de la de Vitiza, sea por razones personales, fueran las que fueran, o porque estaba convencido de sus propias concepciones religiosas. ¿Ha tenido alguna participación en la redacción de las actas del XVIII Concilio toledano? No se puede contestar a esta pregunta por falta de documentación adecuada, aunque es legítimo sospecharlo, dado el contexto histórico. Estamos convencidos de que se debe interpretar por la coincidencia de las crónicas que pertenecía don Opas al equipo director del movimiento que se oponía al ideario de Roderico y de los que le habían nombrado. Dado su parentesco con el rey y el cargo que ocupaba, es probable que hubiese intervenido en la política religiosa del momento en vida del propio Vitiza.
Si esto fuera cierto, pertenecería el arzobispo de Sevilla. a una larga lista de personajes investidos con un carácter sacerdotal eminente que desde los primeros días del cristianismo hasta los tiempos modernos han constituido una oposición disidente. Los anales cristianos y ¡as crónicas siriacas nos han transmitido los nombres de otros obispos, pertenecientes a las antiguas provincias bizantinas, que en la misma época se habían pasado a una facción del cisma en razón de la misma divergencia de ideas, como ocurría entonces en España. Los últimos representantes de estos espíritus distinguidos que han obedecido a sus propias convicciones en contra a veces de una disciplina inadecuada para las necesidades de los nuevos tiempos han sido los obispos que se adhirieron a la Reforma. En este orden de ideas el papel desempeñado por el arzobispo de Sevilla se vuelve comprensible. Así se explicaría también la desaparición tan sospechosa de Las actas del XVIII Concilio toledano. Ciertas proposiciones que en ellas estaban incluidas pertenecían al criterio personal de una facción disidente de Roma. Con el curso del tiempo y la evolución de los conceptos pronto quedaron desvirtuadas. Unitarios y premusulmanes las olvidaron, mientras que producían escándalo en la minoría cristiana trinitaria. De aquí su destrucción, como ocurrió con tantos otros textos de similar estirpe295.
Con la llegada de Roderico a Andalucía y la desaparición de Rechesindo, las gentes del partido de Vítiza pidieron auxilio a sus partidarios godos que se hallaban en la Tingitana, provincia del Marruecos rifeño que era entonces una provincia de la corona visigoda. Según la tradición bereber desembarcó su gobernador en Algeciras con fuerzas indígenas que se unieron a los efectivos del ejército de los hijos del rey Vitiza. Se ignora quién lo mandaba. Un combate tuvo lugar en la llanura aluvial del río Barbate, en las cercanías de la Babia de Cádiz. Traicionado por los suyos o simplemente derrotado por fuerzas superiores, perdió Roderico la batalla. Desapareció el reino godo-cristiano, porque no hubo entre los vencedores un hombre capaz de tomar el mando y de dominar la situación. Se prolongaría la anarquía sesenta años296.
Comentarios

. consta por textos fidedignos que analizaremos en un capítulo próximo, la imponente desorientación que existía en España a mediados del siglo IX acerca de lo que había ocurrido a principios del anterior. Sabemos cómo empezaron a divulgarse por aquellos años «historietas egipcias», como las llamó Dozy. De tal suerte que nos esforzaremos próximamente en reconstituir el proceso en virtud del cual se ha ido formando el mito de la invasión, tanto entre los mahometanos como entre los cristianos. ..

1. La mayoría de los historiadores han generalmente olvidado o se han cuidado muy mucho de recordar que el norte marroquí, la Mauritania Tingitana (de su ciudad principal: Tingis, Tánger) era a principios del siglo VIII una provincia, como la Narbonense y la Septimania más allá del Pirineo, perteneciente al Imperio Visigótico. No se puede tener duda acerca de ello. Isidoro de Sevilla en sus Etimologías, escritas setenta y cinco años antes de la pretendida invasión, no puede ser más preciso. En la descripción que hace de España (Libro 14-IV-29) advierte que posee seis provincias: Tarraconensis, Carthaginensis, Lusitania, Calecía, Bética y pasando por el Estrecho en la región africana, Tingitana 297. Ha pretendido Dozy que esta última se encontraba bajo el dominio de Bizancio. Se apoya para defender su tesis en otro texto de San Isidoro que describe en su Historia de los godos cómo bajo el reinado de Teudis (531-548) habían sido expulsados estos últimos del país por los bizantinos. En la tercera edición de sus Recbercbes, para contestar a las críticas hechas por autores que se apoyaban en las Etimologías, sortea la dificultad afirmando que había que interpretar la descripción de San Isidoro en el sentido de que pertenecía esta provincia a los godos en derecho, pero no de Facto. Sin embargo, el argumento del orientalista holandés es tan sólo válido para el siglo VI en que los bizantinos. con el impulso dado por Justiniano a su expansión, habían invadido el sur de España. Pero Sisebuto en un principio y más tarde Suintila habían expulsado a los bizantinos de la península, entre los años 623 y 625, celerique victoria según frase de Isidoro en su misma Historia de los godos. Como no podía ignorar los acontecimientos que ocurrían tan cerca de su tierra sevillana, no podía caer en la magna contradicción que supondría la tesis de Dozy. Por otra parte, no ocuparon los bizantinos la totalidad de Andalucía y probablemente se mantendrían en algunos puntos estratégicos del Estrecho; por lo que hubiera sido facilísimo desalojarlos al faltarles el apoyo de la península. Pues consta que desde la muerte de Justiniano fueron retirándose del Mediterráneo occidental y sólo conservaron algunas bases en Berbería.
Existe en la Biblioteca del Escorial un manuscrito de origen asturiano, fechado en 780, en donde se halla una relación de los obispados de España. Tánger está incluida en la Bética. Aparece esta división en diversos textos árabes posteriores. Ha traducido Simonet un manuscrito según el cual estaba dividida la península en seis regiones. La sexta la compone «la región de Tánger y su tierra»298. En general, poseían los historiadores escasas noticias sobre la historia de Marruecos. Desorientados, hincharon la existencia de un Estado marroquí rnusulmán para hacer posible la invasión de España; pero sabemos hoy día que tal Estado tan sólo se ha formado a finales del siglo IX. Mas ahora empiezan a adaptarse las escasas noticias que tenemos sobre el paso del Estrecho. Con la desaparición de Rechesindo y la llegada de Rodenico a Sevilla, era normal que los partidarios del rey difunto pidieran auxilio al gobernador de la Tingitana que había sido nombrado por el mismo Vitiza. Se trataba de un correligionario y no de un enemigo exótico.

2. Cuenta el Moro Rasis en su Crónica que al morir Vitiza tuvieron miedo los señores godos de que siendo España gobernada por un niño estuviera en peligro de ser invadida por el extranjero. Mas la amenaza no viene de un Marruecos musulmán, ni de los árabes asiáticos que desconoce el cronista, sino del emperador de Constantinopla o del de los romanos.
«... Podría ser que por su niñez España cayese bajo la sojuzgación de algunas partes extrañas, o del emperador de Constantinopla o de los romanos por las divisiones que entre los grandes hombres de España podrían crecer .»
Tiene el autor que escribe en el siglo X una visión de la situación en el Mediterráneo occidental que no coincide con lo que nos dice la historia clásica. No existe en Occidente imperio árabe alguno. Por otra parte, el temor de los godos no era quimérico. Había sido ya España invadida por los bizantinos. Pocos años antes, había. tenido que rechazar Vamba en las costas levantinas el desembarco de una flota. Se ignora quiénes eran estos invasores y lo que pretendían.

3. … que el sufijo ic pertenece a la antigua lengua germánica y significa: hijo; lo que explica su uso en tantos apellidos godos. De ser así, Taric significaría «hijo de Tar» y naturalmente implicaría la ascendencia goda de este personaje 299.

4. Hay que rendirse a la evidencia. Si unos cuantos millares de rifeños han atravesado el Estrecho a las órdenes de Taric, de ser cierto, se puede dar por seguro que no hablaban el árabe. Aún hoy día emplean un dialecto particular. Materialmente no habían tenido tiempo para hacerse musulmanes. .o. Taric y los suyos pertenecían al mismo partido político que los hijos de Vitiza. Según la tradición bereber era gobernador de la Tingitana. Si era exacto, había sido nombrado por el propio monarca.

5. Dice la Crónica latina anónima que Taric venia acompañado por un noble personaje, tribuno de la región africana 300. El cronista bereber le llama Yulian (Olbán), y así le nombran los demás árabes. Le ignoran los latinos hasta el siglo XII en que aparece en la crónica de Silos con el nombre de Julián. ..

6. Así se explica ahora cómo fueron capaces las tropas de Taric, si lo hicieron, de franquear el temido Estrecho de Gibraltar. Lo realizaron en estas circunstancias con los medios locales, y expertos pilotos dirigieron la operación. Como la región rifeña pertenecía a los dominios godos, las comunicaciones entre ambas orillas del Estrecho serían frecuentes; tanto más que ambas poblaciones poseían el mismo acervo cultural. Esto remontaba a tiempos lejanos. Cuando Julio César estuvo a punto de perder la batalla de Munda, cerca de Montilla, fue salvado por la caballería de Beyud, que era un jefe africano, probablemente marroquí. La llegada de Taric con sus refuerzos no era un acto extraordinario, sino el pan de cada día. Pues los mercenarios marroquíes, como más tarde los suizos, han venido en todas las épocas a la península a ofrecer sus servicios, ahora a los reyes godos, más tarde a los emires y a los califas.

7. En este orden de ideas, ¿qué ocurre con los demás conquistadores de España? Según la tradición bereber la gran mayoría eran marroquíes. Mezclan a este núcleo los cronistas árabes gentes de otras naciones, en particular sirios y bizantinos. En Egipto, a principios del siglo IX, se mencionaba en la conquista un número tan ridículo de árabes que su alusión suponía una ironía; era acaso el recuerdo rencoroso aún caliente de las antiguas guerras civiles. «Se dice, escribe Ibn Abd al Hakán, que en ei ejército de Taric, formado por doce mil hombres, sólo había dieciséis árabes. Pero no es cierto.» … el centro energético musulmán y árabe que se hallaba entonces en Damasco, a unos cinco mil kilómetros de las Columnas de Hércules. La imposibilidad de las comunicaciones terrestres y las escasas comunicaciones marítimas lo prohíben.

8. Los cronistas bereberes contemporáneos o posteriores a la Contrarreforma almoravide habían descrito a los héroes de la conquista según los modelos que habían conocido en sus lecturas de libros egipcios que describían las hazañas locales de las guerras del siglo VII, o de acuerdo con lo que habían visto con sus propios ojos en la epopeya de los hijos del desierto. Así se ha formado una leyenda en torno de Muza ibn Nosair que no encaja en el contexto histórico.
a) Según los autores árabes había nacido Muza en la Meca en 640 y había muerto en 718. Si estos datos son exactos, en 711, fecha de la invasión de España, tenía el héroe 71 años. Era un anciano. En aquella época los generales capaces de mantener el esfuerzo físico requerido para llevar a cabo una acción militar, tenían que ser jóvenes. .. Dicen los cronistas bereberes que estaba constituido el ejército invasor por soldados marroquíes. Se pregunta entonces aquel que no comulga con ruedas de molino con qué arte, por qué ascendencia había podido reclutarlos. ¿Cómo se entendía con ellos? En aquel tiempo era tan exótico el árabe en Marruecos como la lengua china. Nadie se ha molestado en explicarnos por qué arte de magia poseía Muza un cuerpo de ejército en la región del Estrecho, dispuesto para la conquista de España.
c) Según los historiadores ha conquistado la casi totalidad de la Península Ibérica en tres años y medio.
La exageración se convierte en caricatura. Sabemos que las hazañas de Muza en España son la reproducción de hechos guerreros similares, más o menos fantásticos ellos también, que se habían atribuido en Oriente a ciertos jefes de las tribus que se habían hecho con el poder en las ciudades. Como no poseemos ninguna documentación positiva que le concierna —las primeras noticias que tenemos de él son egipcias y pertenecen a la primera mitad del siglo IX— ..
o bien Muza es un personaje fabuloso,
o bien existe un fondo de verdad histórica en la tradición bereber; mas entonces no es Muza iba Nosair un general que manda un ejército invasor, se trata de un «profeta».
… Ajbar Machmua más como un «profeta», que como un jefe militar que debe obedecer a una autoridad superior. Le da esta denominación. Como la crisis revolucionaria hispánica ha debido de producir una gran efervescencia a orillas del Mediterráneo, toda clase de gentes han desembarcado en el litoral peninsular desde las primeras luces del incendio: aquellos que venían para enriquecerse o sencillamente para gastar el exceso de sus energías o satisfacer su afán de aventuras, en fin aquellos que deseaban en un ambiente favorable propagar las doctrinas de Mahoma.
Existe una lógica de la vida que a grandes rasgos se rige por las leyes del sentido común. Cuando los discípulos del Profeta se enteraron en Oriente de la terrible conflagración que separaba a los partidarios del unitarismo de los politeístas, es decir, de los trinitarios, cundió en sus filas una gran emoción. Recordarían hechos parecidos en el siglo pasado ocurridos en su propia tierra. El más honesto proselitismo les incitaría a ayudar con la acción a los españoles que poseían ideas religiosas tan parecidas a las suyas. En la imposibilidad de mandarles auxilios militares les despacharían emisarios para saber exactamente lo que ocurría y más tarde, con informes favorables, enviarían propagandistas, libros, armas, dinero, etc. Siempre ha ocurrido así en la historia, en el pasado como en el presente.
… Muza ha podido ser enviado en misión por el califa, o despachado por las cofradías musulmanas. Así se explicaría su largo y peligroso viaje. Con el curso del tiempo el enviado se fue convirtiendo en un santón, como los del Magreb que van predicando de tribu en tribu. Así se manifestaron los primeros predicadores almoravides. Luego, los cronistas posteriores olvidaron la efervescencia revolucionaria y religiosa entonces existente, acentuaron el carácter militar del personaje y de su acción. Las hazañas de un Yasín o de un Yusuf fueron el modelo para describir las hazañas de Muza iba Nosair, el conquistador de España.

9. Disipado el anacronismo, reducido el énfasis del cronista bereber, Taric probable gobernador de la Tingitana acude a Ia llamada de sus partidarios y atraviesa el Estrecho sin dificultad, yo: ¿ahora es facil para los magrebies lo que para los árabes era una proeza? con sus tropas formadas por jefes germanos, elementos marroquíes y aventureros bizantinos y romanos que viven en la región, como el tribuno Yulian. No son invasores porque actúan en su propia casa. los soldados son mandados y poco se interesarían en cuestiones religiosas, como debía de ocurrir en el otro bando cuyo ejército estaba compuesto en su gran mayoría por esclavos…s la palabra «favore» posee también otra acepción, acaso la más frecuente: la de amor, inclinación. Se podría así suponer que existía en la mente del cronista entre los hijos de Vitiza, sus partidarios y los sarracenos una cierta simpatía mutua en las ideas o en los sentimientos. Sea lo que fuere, los cronistas latinos ortodoxos silencian el hecho de que pertenecían al bando de los vencedores invasores compatriotas suyos. Por …, salvo las minorías godas y judías, habían dejado de ser hispanas. …. Ocurre lo mismo con los héroes de la primera hora, los Taric, los Muza, etc.; como los hijos de Vitiza después de haber vencido en la batalla de Guadalete, estos conquistadores desaparecen en su propia conquista. No se vuelve a saber nada de ellos.

10…. Las acciones de los héroes de la conquista tienen lugar en un perímetro cuadrado que representa acaso la décima parte de Andalucía. Esto ha bastado para que se incluyera en la tramoya la península entera... más ¡algunas provincias francesas! Han visto los historiadores en la batalla de Guadalete, no solamente el fin del gobierno provincial de Roderico, lo que era legítimo, sino también el fin de la monarquía visigoda. Era olvidar que don Opas y los hijos de Vitiza, los vencedores del combate, tenían más títulos que Roderico para representarla. No desapareció entonces la monarquía goda, sino que se transformó como la posterior sociedad hispana; lo que tuvo lugar en la primera parte del siglo VIII.
… Sus efectivos eran menores que los del ejército de los hijos de Vitiza. Se encontraban en inferioridad manifiesta para emprender una acción independiente302.
Con tan escaso juicio crítico se ha transformado la batalla de Guadalete en un acto trascendente por el cual una parte de Occidente quedaba sumergida por una invasión de nómadas asiáticos. Corno su homóloga, la batalla de Poitiers, ascendía a la categoría excepcional de las fechas decisivas en los Anales de la Humanidad.
Mas, si se abre un mapa, aparece brutalmente el error cometido.
El terreno de la batalla de Guadalete, si en verdad tuvo lugar, no ha dado a un supuesto invasor ninguna ventaja estratégica para dominar la península, salvo el placer de pisar el suelo de Europa. En las circunstancias más favorables, no encontraría ante sí el enemigo sino la llanura andaluza, las tenazas del Bajo Guadalquivir; en una palabra, una extensión mínima de terreno, en gran parte pantanoso, dominado por todas partes por macizos montañosos, algunos de importancia, cuya orografía complicada y cuyos pasos estrechos y sinuosos permiten a escasos combatientes tener a raya a fuerzas muy superiores en número. Así ocurrió dos siglos más tarde, cuando Iba Hafsún estableció su reino cristiano en Ronda. Se mantuvo independiente, dominando el Estrecho, por más de cincuenta años luchando en contra de las tropas de los emires cordobeses. .
265 «Hoy día, en el año 460, (yo: cronoligia de la Egira, supongo) tienen los almoravides por emir a Abu.Bekr ibn Omar; pero su imperio está dividido y su potencia amenguada. Se mantienen ahora en el desierto.> El Bekri: Ibid., p. 320. …
271 Comprende este segundo periodo desde la muerte de Mahoma hasta la acuñación de las primeras monedas árabes y musulmanas, hechas por Abd el Malik en Damasco. Demuestra esta operación: 1.0, la existencia de un equilibrio social, político y económico, suficiente para que se pudiera emprender una acción financiera de esta envergadura; situación inexistente anteriormente. 2.0, la acción de un poder constituido ausente hasta esta fecha.…
279 Se ha dicho que los españoles de la Alta Edad Media cambiaban de religión como de camisa. Esto era una consecuencia extravagante del mito. Podía ocurrir porque entre el arrianismo y el catolicismo trinitario no eran muy grandes las diferencias. Si el Islam hubiera existido entonces en España en la forma que hoy dia le conocemos y si hubiera sido invadida la península por árabes de esta religión, no hubieran sido tan frecuentes estos camtbios ni tan importantes en cuanto al número de la población. No se debe olvidar que para la gran masa las distinciones entre los dos cultos eran sutilezas sin mayor importancia.
282 Ya se había apercibido en el siglo XVII: el padre Flórez de que el gran número de concilios de Toledo, dieciocho sin contar los provinciales, era una anomalía. «Nada similar se encuentra, escribe poco más o menos, ni en otra metrópoli, ni en ninguna otra región.> (España sagrada, t. VI, página 12.> Esta es una de las pruebas concluyentes que demuestran la debilidad del cristianismo hispánico en aquellos tiempos. . el gran numero de los concilios hispánicos no tenía otro objeto, en última razón, que reforzarlo. Si esta norma aplicada en el gobierno de los godos desde la conversión de Recaredo enseña la colusión entre ambos poderes, de un modo que podríamos llamar abstracto, el destronamiento de Wamha lo demuestra de modo práctico. «En aquellas circunstancias, escribe Thompson, era inevitable que circulase tal versión (el que Ervigio hubiera dado al rey un brebaje emponzoñado), y debió de ser la verdadera. El solo hecho de que el XII Concilio intentase excusar a Ervigio dedicándole tanta atención, sugiere que había algo que necesitaba ser excusado., Thompson: Ibid., p. 263. …. las actas del XII Concilio toledano. Su primer firmante y presidente, Juan, arzobispo de Toledo de 680 a 690, ha escrito una crónica considerada como una de las más interesantes de la Edad Media: Historía rebellionis Pauli adversas Wamba….. Les prohibió (Leg. Vis. IV. 5.6) apoderarse para su provecho de las ofrendas que hacían los fieles a la Iglesia. Dividió en Lusitania y en la provincia de Toledo las diócesis sin contar con la opinión de los concilios, para disminuir la concentración de riquezas en sus titulares (canon IV del XII Concilio toledano). En una palabra, la confabulación entre los dos poderes, el civil y el religioso, estaba amenazada desde el momento que los antecesores de Vamba habían empezado a tomar medidas en contra de los excesos del clero. De aquí la gran debilidad del Estado teocrático a fines del siglo VII. «La imagen que se nos presenta es la de un gobierno, escribe Thompson, que podrá promulgar y hacer cumplir una dura legislación, pero que no podía obligar a sus súbditos a luchar en su defensa (ibid., p. 300). Es decir, existía un desacuerdo absoluto entre los gobernantes y la nacion. … …
293 Alois Heiss: Description générale des monnaies des roía wisigoths d’Espagne, p. 141.
294 Según el autor de la crónica de Alfonso III era Don Opas hijo de Vitiza: Sarraceni... per Alkamamem Ducem qui et ipse con Tereck in Hispa. niam irruptionem fecerat, et Oppanem Hispalensis Sedis Metro politatem epi.sco pum, fihium Tfvitazani regís, ob cuyos fraudem Gothi perierunt, Asturias cum innumerabili exercitu miserunt. «Los Sarracenos.., con el jefe Al Kamáh, el mismo que con Taric invadieron España y con Opas obispo de la sede metropolitana de Sevilla, hijo del rey Vitíza, por cuyo dolo desaparecieron los godos, con un ejército innumerable asolaron Asturias.
295 No fueron sólo los textos molestos para la ortodoxia posterior los que fueron destruidos; quedaron otros interpolados o modificado el sentido de sus frases. Daremos un ejemplo: No fue el único Don Opas entre los altos dignatarios de la Iglesia hispana en haberse conducido de manera que más tarde se consideró reprobable. Existe en el Anónimo latino un pasaje muy oscuro. Dado el tema es probable que haya sido interpolado o modificado con escasa fortuna. Se trata del arzobispo de Toledo: Sinderedo. 830. … «En estos mismos días, Sinderedo de grata memoria, obispo metropolitano de la capital, se distingue por su santidad. Habiendo encontrado en la iglesia que le habían confiado hombres ancianos y dignos de verdad, no los distinguió de acuerdo con la ciencia por el celo de la piedad, sino que por incitación del mencionado príncipe Vitiza, no cesó durante su apostolado de perseguirles. Algún tiempo después, temeroso de las incursiones de los árabes, comportándose no como un pastor sino como un mercenario, Alan donó contrariamente a los decretos de sus predecesores las ovejas de Cristo y huyó a Roma. A pesar de la mano que ha refundido los versos de la estrofa hasta el punto de hacerla contradictoria, no cabe duda que una de las más altas personalidades de la Iglesia hispana, fuera o no favorable al sincretismo arriano, ha tenido una conducta reprobable, por lo menos a los ojos de los ortodoxos posteriores.
296 Es probable que Roderico, expulsado de Andalucía, haya encontrado un refugio en Lusitania en donde habría gobernado de modo independiente, como lo hicieron otras personalidades en diversas regiones de la península. Ha durado este pequeño mosaico de reinados provinciales unos sesenta anos. Se dice en la crónica de Alfonso III que al apoderarse este rey de la ciudad de Viseo, en Portugal, encontró la sepultura de Roderico con una sencilla inscripción Hic requiescit Rudericus rex gothorum. Se conservaba aún esta sepultura en el siglo XVII en la iglesia de San Miguel de Fetal, fuera de los muros de esta ciudad, como lo asegura el abate Antonio Carvalho da Costa en su Corografía portuguesa, t. II, p. 178, Lisboa, 1708. Hemos señalado que existe una moneda de Roderico que ha debido de ser acubada en Toledo cuando su coronación. Existe otra con la siguiente inscripción: md ne Rutie-ricas X (por rey). Sobre el reverso se halla una cruz sobre tres grados y entre dos lobos la leyenda: Egitania pias; es decir, que ha sido amonedada en Egitania, ciudad de Portugal.
297 No debe olvidar el lector que las Etimologías son una obra de carácter eminentemente didáctico; lo que obligaba al autor a una mayor precisión que en un trabajo de meros comentarios.
…sub dogma catholicae fidei exorti...". Las letras minúsculas u y a son exactamente iguales en la escritura visigótica y la silaba tni puede parecer un, si se dejó sin señalar el referido travesaño de la T. Por otra parte, se debe traducir la palabra latina exorti por educado, de exortus: nacimiento. Es decir que este caballero pertenecía por nacimiento a los dogmas de la fe católica. Se resuelven así dos papeletas: 1, la del nombre de Olbán, sacado de una mala lectura de tribuni; lo que no ha impedido a los textos posteriores nombrar a este señor por tan fantástico apellido, a pesar de la fecha del libro publicado ¡en 1892! y 2 nos esclarece el papel desempeñado por este caballero que era un jefe militar de origen romano a las órdenes de Taric, lo que nos alianza en nuestro convencimiento de que era el godo gobernador de la Tingitana, nombrado por Vitiza.
301 Ver Thompson: pp. 298-304, el capítulo dedicado al ejército godo. Según este autor, "compuesto en su mayoría de esclavos", era ineficaz como lo demostraron los acontecimientos posteriores.
302 Resulta muy sencilla la matemática de las fuerzas en presencia. Según Ajbar Machmua, tenía Taric doce mil hombres y Roderico cien mil. Al desembarcar las tropas bereberes, se suman a los efectivos de los demás trinitarios o de los que combaten a sus órdenes: "Había atraído Taric a su campo numerosos e importantes personajes y entre ellos se encontraba Julián acompañado por gran cantidad de gentes del país" (Edición Lafuente Alcántara, página 21). A este ejército hay que añadir las fuerzas que se pasaron a su campo en mitad del combate.
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